Viernes 6 de noviembre
RESUMEN DEL EVANGELIO, VIERNES 6 DE NOVIEMBRE
HOY EN ESPAÑA SE CELEBRA LA BEATIFICACIÓN DE 498 MÁRTIRES DE ESPAÑA EN ÉPOCA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA, QUE DIERON LA VIDA Y SU TESTIMONIO DE FE
Lucas 16, 1-8: En aquel tiempo, Jesús decía a sus discípulos: «Había un hombre rico que tenía un administrador a quien acusaron ante él de malbaratar su hacienda; le llamó y le dijo: ‘¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no podrás seguir administrando’. Se dijo a sí mismo el administrador: ‘¿Qué haré, pues mi señor me quita la administración? Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer, para que cuando sea removido de la administración me reciban en sus casas’.
»Y convocando uno por uno a los deudores de su señor, dijo al primero: ‘¿Cuánto debes a mi señor?’. Respondió: ‘Cien medidas de aceite’. Él le dijo: ‘Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta’. Después dijo a otro: ‘Tú, ¿cuánto debes?’. Contestó: ‘Cien cargas de trigo’. Dícele: ‘Toma tu recibo y escribe ochenta’.
»El señor alabó al administrador injusto porque había obrado astutamente, pues los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz».
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MI COMENTARIO
¿Qué prefiero: la astucia mundana o la astucia cristiana?
1. Cristo en este evangelio no nos está invitando a la astucia mundana de ese mal administrador, corrupto y tramposo. No alaba su infidelidad. Lo que le interesa a Jesús subrayar aquí es la inteligencia de ese administrador que, sabiéndose despedido, consigue, con nuevas trampas, granjearse amigos para cuando se quede sin trabajo.
2. Jesús no nos cuenta esta parábola para criticar las diversas trampas del mundo de la economía que también ahora se dan: las dobles contabilidades o los desvíos de capital o el cobre de comisiones ilegales que hace el gerente de esa empresa. Cristo quiere que seamos espabilados para nuestras cosas santas como ese gerente lo fue para las suyas, no tan santas: “los hijos de este mundo son más astutos que los hijos de la luz”. Ser espabilados en nuestras cosas lo impulsa una virtud, la prudencia y su compañera la astucia. Pero no la astucia mundana, de la que tanto habla el papa Francisco, sino la astucia cristiana. No por ser cristiano tenemos que ser medio tontos y dejarnos manipular. No.
3. Por eso lanzo hoy esta pregunta: ¿somos igual de sabios y sagaces nosotros para las cosas del espíritu?
a) En nuestra vida personal, debemos hacer los oportunos cálculos para conseguir nuestros objetivos. Hoy Jesús nos amonesta con el ejemplo de ese administrador, para que sepamos dar importancia a lo que la tiene de veras y, cuando nos toque dar cuentas de nuestra gestión al final de nuestra vida, ser ricos en lo que vale la pena, en lo que nos llevaremos con nosotros, no en lo que tenemos que dejar aquí abajo.
b) En nuestra vida misionera o apostólica (evangelización, catequesis, construcción de la comunidad) debemos mantenernos despiertos, ser inteligentes para buscar los medios mejores. Al menos con la misma diligencia que ponemos para nuestros negocios materiales. Hemos recibido el encargo de ser luz y fermento en este mundo. Cumplamos nuestra noble misión con santa astucia.
Pidamos a María, la Virgen prudente y Madre del buen consejo, que nos aconseje en todas las necesidades de la vida. Les mando la bendición de Dios, P. Antonio Rivero, l.C.