RESUMEN DEL EVANGELIO, JUEVES 6 DE ENERO
Lucas 4, 14-22: Jesús volvió a Galilea con el poder el Espíritu y su fama se extendió en toda la región. Enseñaba en las sinagogas y todos lo alababan. Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura. Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor». Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él. Entonces comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír». Todos daban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es este el hijo de José?».
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MI COMENTARIO
En México ya hemos celebrado hace unos días la solemnidad de Epifanía , los Reyes Magos de Oriente. En otros países, sí la celebran hoy. ¡Felicidades! Llevemos al Niño Dios los mejores regalos que tengamos y pidámosle a cambio lo que más necesitamos.
De este evangelio leído, rescato lo siguiente para nuestro provecho y crecimiento espiritual. Jesús, como buen judío, acudía cada sábado a la sinagoga. Ese día le encargaron que leyera la página del profeta Isaías. Lo hizo de pie; al terminar de leer, cerró el libro y se lo devolvió al ayudante. Y a continuación dijo la homilía, cosa que se permitía hacer a los laicos sólo si habían cumplido los treinta años.
Aquí presenta su programa mesiánico en el que destaca su preferencia por los pobres y oprimidos. Es el programa que Él cumplió a lo largo de su vida y el que propone a todos los que somos seguidores suyos. Por tanto se presenta:
1. Como el ungido de Dios, el Mesías. Declara que su misión es proclamar la Buena Nueva del reino de Dios, un Dios de amor y compasión, especialmente para los pobres y oprimidos. Una buena nueva que consuela y anima, que marca el camino de la salvación y del bien. Abramos todos los días los oídos de nuestro corazón para escucharlo y dejarnos empapar de su Palabra divina.
2. Como Médico divino que viene a sanar nuestras heridas y enfermedades. Meditemos qué enfermedades nos aquejan, físicas o espirituales. Y acudamos a Jesús que es Médico y nos quiere curar.
3. Como libertador de nuestras esclavitudes. Meditemos hoy qué nos ata en nuestra vida. Cristo quiere liberarnos.
Lo que fue impactante es cuando Jesús dijo que eso se cumplía HOY en su persona. Jesús daba cumplimiento al texto del profeta Isaías que hablaba del Mesías. Así que Jesús se presenta abiertamente como el Mesías esperado. Y eso fue muy impactante arrancando la admiración de los presentes en la sinagoga. Si estoy con el corazón cerrado no me dirá nada el mensaje de Jesús hoy, pero si me abro a la Palabra de Dios o al Evangelio, es seguro que cambiará mi vida. Les deseo todo lo mejor en este jueves sacerdotal. Saludos a todos los sacerdotes esparcidos por el mundo y que necesiten de nuestra oración. Les mando la bendición de Dios, P. Antonio Rivero, L.C.