MARTES 23 DE FEBRERO
RESUMEN DEL EVANGELIO, MARTES 23 DE FEBRERO, SAN POLICARPO, OBISPO Y MÁRTIR DEL SIGLO II, DISCÍPULO DE SAN JUAN EVANGELISTA Y EL ÚLTIMO DE LOS TESTIGOS DE LOS ACONTECIMIENTOS APOSTÓLICOS. FUE QUEMADO VIVO POR ORDEN DEL EMPERADOR ROMANO LUCIO AURELIO CÓMODO.
Mateo 6, 7-15: Cuaresma, tiempo para mejor nuestra oración, como camino para nuestra conversión, objetivo de la Cuaresma. En el padrenuestro que Jesús nos enseñó está resumido todo el contenido de nuestra oración y peticiones a Dios cuando rezamos.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo.
»Vosotros, pues, orad así: ‘Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal’. Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».
_____________________________
MI COMENTARIO
1. La oración es como el agua en la giba del camello. Imposible atravesar el desierto de la vida, imposible llegar a ser “hombres nuevos” sin la oración. Esta Cuaresma será muy fecunda si en ella aprendemos a orar más y mejor.
2. Cristo resume en el padrenuestro qué es la oración y lo que tenemos que pedir en la oración. El padrenuestro es el regalo más hermoso que nos ha dado Jesús. El padrenuestro es como el sagrario del espíritu y corazón de Jesús. Es el compendio del evangelio. Detrás del evangelio se esconden los sentimientos, las actitudes que animaban la vida de Jesús. De hecho, en los primeros siglos, después del bautismo, se entregaba a los que se bautizaron justamente el padrenuestro como regalo para que lo llevasen a sus casas, lo meditasen y lo viviesen.
3. Analicemos brevemente el padrenuestro:
a) Para Dios queremos lo siguiente: que su nombre sea santificado, que venga su reino, hágase su voluntad. Son los grandes valores que vivió Cristo y le movieron cuando estuvo en la tierra.
b) Para nosotros pedimos: que nos dé el pan de cada día, el material y el espiritual, que es la Eucaristía; que nos perdone nuestros pecados; que no nos deje caer en la tentación de todo tiempo, y que nos libre de todo mal, sobre todo del mal de los males que es el infierno. No pedimos que se nos ahorre la lucha, sino fuerzas para luchar.
¿¡Poca cosa pedimos en el padrenuestro!? Por eso tenemos que rezar el padrenuestro con atención, sin prisa, con mucha conciencia. No se trata de rezar muchos padrenuestros corriendo y sin darnos cuenta de lo que decimos. Mejor rezar uno detenidamente que diez corriendo. Hoy recemos dos padrenuestros en la mañana y dos en la tarde, pero con atención y sin prisas. Santa Teresita de Lisieux se extasiaba cuando rezaba el padrenuestro. Les mando la bendición de Dios, P. Antonio Rivero, L.C.