Evangelio 21 Octubre |Al que se le confía mucho se le reclamará mucho más

MIÉRCOLES 21 DE OCTUBRE

RESUMEN DEL EVANGELIO, MIÉRCOLES 21 DE OCTUBRE
MEMORIA DE SANTA LAURA MONTOYA, COLOMBIANA (finales del XIX e inicios del XX) FUNDADORA DE LAS MISIONERAS DE MARÍA INMACULADA Y SANTA CATALINA DE SIENA

Nació en Jericó (Antioquia, Colombia) el año 1874. Su padre fue asesinado por defender la religión y la patria, y su familia quedó en la pobreza. De labios de su madre aprendió a perdonar y a fortalecer su carácter con cristianos sentimientos. A los de 16 años empezó la carrera de magisterio y llegó a ser una erudita en su tiempo, formadora de cristianas generaciones. En 1914 fundó una familia religiosa, las Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena, para servir a los indígenas de las selvas. En 1924 salió de Medellín hacia Dabeiba (Antioquía) el primer grupo de «Misioneras catequistas de los indios», integrado por ella misma y cinco compañeras, para abrirse paso en la tupida selva. La madre Laura Montoya fue probada y purificada por la incomprensión, incluso de prelados, que no entendieron aquel estilo de misionar, que rompía esquemas para lanzar a la mujer como misionera en la vanguardia de la evangelización. Su obra se extendió rápidamente. Murió en Belencito-Medellín el año 1949 y fue canonizada en 2013. ¡Felicidades, amigos colombianos, por esta primera santa de esa noble nación de Colombia!

Lucas 12, 39-48: Llamada a la vigilancia, porque el enemigo de nuestra alma y salvación no duerme y quiere nuestra perdición. Vigilar porque no sabemos cuándo vendrá Dios a pedirnos cuenta de nuestra vida.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. También vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre».

Dijo Pedro: «Señor, ¿dices esta parábola para nosotros o para todos?». Respondió el Señor: «¿Quién es, pues, el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para darles a su tiempo su ración conveniente? Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así. De verdad os digo que le pondrá al frente de toda su hacienda. Pero si aquel siervo se dice en su corazón: ‘Mi señor tarda en venir’, y se pone a golpear a los criados y a las criadas, a comer y a beber y a emborracharse, vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe, le separará y le señalará su suerte entre los infieles.

»Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su señor, no ha preparado nada ni ha obrado conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes; el que no la conoce y hace cosas dignas de azotes, recibirá pocos; a quien se le dio mucho, se le reclamará mucho; y a quien se confió mucho, se le pedirá más».
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MI COMENTARIO

1. Vigilar nuestros pensamientos: que sean pensamientos dignos, limpios. Dios ve y conoce nuestros pensamientos. ¿En qué pensaba la santa que hoy celebramos, Laura Montoya? En cosas grandes: evangelizar a los indios humildes de las selvas colombianas.
2. Vigilar los afectos de nuestro corazón: que sean afectos llenos de caridad, bondad, misericordia. ¿Qué afectos guarda nuestra santa Laura Montoya en su corazón ante las incomprensiones, burlas y malos informes que de ella decían sobre lo que hacía?
3. Vigilar nuestros pasos y nuestras acciones: que sean acciones que agraden a Dios, que sean acciones para gloria de Dios y el bien de nuestros hermanos. Preguntarnos siempre antes de hacer una cosa o dar un paso: ¿lo que voy a hacer Dios lo aprobaría? ¡Cuántas veces nuestra santa Laura Montoya antes de decidirse a hacer lo que hizo para bien de los humildes indios de la selva colombiana, iba a la oración para preguntar al Señor y nada hacía sin el permiso del buen Dios y de su confesor!
Lección de la vigilancia que no pasa de moda. Les mando a cada uno la bendición de Dios. P. Antonio Rivero, L.C.

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