LUNES 7 DE DICIEMBRE
RESUMEN DEL EVANGELIO, LUNES 7 DE DICIEMBRE
SAN AMBROSIO, OBISPO DE MILÁN EN EL SIGLO IV (ITALIA): gran estudioso de la Sagrada Escritura e impulsor en la conversión de Agustín de Hipona.
Lucas 5, 17-26: Un día que Jesús estaba enseñando, había sentados algunos fariseos y doctores de la ley que habían venido de todos los pueblos de Galilea y Judea, y de Jerusalén. El poder del Señor le hacía obrar curaciones. En esto, unos hombres trajeron en una camilla a un paralítico y trataban de introducirle, para ponerle delante de Él. Pero no encontrando por dónde meterle, a causa de la multitud, subieron al terrado, le bajaron con la camilla a través de las tejas, y le pusieron en medio, delante de Jesús. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo: «Hombre, tus pecados te quedan perdonados».
Los escribas y fariseos empezaron a pensar: «¿Quién es éste, que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?». Conociendo Jesús sus pensamientos, les dijo: «¿Qué estáis pensando en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: ‘Tus pecados te quedan perdonados’, o decir: ‘Levántate y anda’? Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados -dijo al paralítico- ‘A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa’». Y al instante, levantándose delante de ellos, tomó la camilla en que yacía y se fue a su casa, glorificando a Dios. El asombro se apoderó de todos, y glorificaban a Dios. Y llenos de temor, decían: «Hoy hemos visto cosas increíbles».
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MI COMENTARIO
¿Qué podemos aprender? Veamos los personajes: ¿a cuál de ellos queremos imitar?
1. El paralítico: inválido, enfermo, incapaz de hacer las cosas, pero deseoso de sanarse. Acude a Cristo con la ayuda de sus amigos. Y ya curado, se va agradecido, bendiciendo a Dios y dando testimonio de Cristo.
2. Los amigos del paralítico: gesto hermoso de estos amigos. Le llevan entre cuatro, son ingeniosos al ver que no podían llevarle directamente al paralítico delante de Jesús, por eso lo suben por el techo. ¡Caridad ingeniosa! ¡Para reír! Pero detrás de este gesto se encuentra la fe y la confianza del paralítico.
3. Los escribas y fariseos: hombres cerrados, sin caridad en su corazón, criticones. ¿De qué les sirven tantos rezos si no tienen caridad en su corazón? ¡De nada!
4. Jesús: lo vemos a predicando, animando, curando. Premia la fe, la confianza y el amor de los amigos y del paralítico. Y al mismo tiempo da una lección a todos: TENGO PODER PARA PERDONAR LOS PECADOS, pues soy Dios.
¿A cuál de estos personajes me parezco? ¿No somos tal vez un poco paralíticos en nuestra vida cristiana y por eso estamos ahí sin movernos y sin hacer nada de apostolado? Si estamos comprometidos con el apostolado, ¿ayudamos a nuestros hermanos paralíticos e comodones? ¿Somos de los que siempre están criticando a los demás, y no tienen amor en su corazón? ¿Me parezco algo a Jesús? Les mando a cada uno la bendición de Dios, P. Antonio Rivero, L.C.