Evangélio 2 Marzo |Tu padre que ve en lo secreto te recompensará

RESUMEN DEL EVANGELIO, MIÉRCOLES DE CENIZA, 2 DE MARZO

En este día el papa Francisco nos ha pedido ayuno y oración por la paz en Ucrania.

Mateo 6, 1-6. 16-18: En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

»Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará».
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MI COMENTARIO

1. Los judíos se cubrían con cenizas después de haber pecado o como preparación para algún acontecimiento señalado. Con esta práctica pretendían acercarse más a Dios a través del arrepentimiento. Así, las cenizas tienen sentido simbólico de muerte y caducidad, pero también de humildad y penitencia, por haber pecado.
2. Nos recuerda nuestro origen y nuestro fin. Simboliza la muerte, la conciencia de la nada, y de la vanidad de las cosas, la nulidad de las criaturas frente a su Creador, el arrepentimiento y la penitencia. Nuestra vida es pasajera. Nuestra vida definitiva está en el cielo. Pero si nos dejamos moldear por Dios seremos una maravilla. Él soplará la luz de Espíritu para dar vida a esa ceniza. Del polvo a la vida. Por eso, nos atrevemos a decir como Abraham: “Aunque soy polvo y ceniza, me atrevo a hablar a mi Señor” (Génesis 18, 27). Así acaba la cuaresma: con el fuego pascual, donde Cristo nos infunde su vida nueva de resucitado. Ya ese polvo y ceniza es polvo con vida nueva, para que llevemos esa luz a nuestro alrededor.
3. La Iglesia nos aconseja en este día hacer ayuno y abstinencia. Abstinencia de carne desde los 14 años y ayuno, una sola comida en este día, hasta los 59 años. La Iglesia pide este ayuno el miércoles de ceniza y el viernes santo. La abstinencia, es decir, el no comer carne, lo aconseja todos los viernes del año. Ahora bien, la Conferencia Episcopal puede determinar con más detalle el modo de observar el ayuno y la abstinencia, así como sustituirlos en todo o en parte por otras formas de penitencia, sobre todo por obras de caridad y prácticas de piedad. Por supuesto los enfermos, los ancianos y débiles de salud están exentos del ayuno y abstinencia.

Les deseo a todos ustedes una santa Cuaresma, acompañando a Cristo hasta el Calvario. Él también hizo oración, ayuno y penitencia en el desierto durante 40 días antes de comenzar su vida de apostolado. Entremos de manos de la Virgen María, para que Ella me anime a vivir este tiempo de gracia, de oración y penitencia. Les mando a cada uno de ustedes la bendición de Dios, P. Antonio Rivero, L.C.