Evangélio 24 Enero|Un reino con luchas internas , no puede subsistir

RESUMEN DEL EVANGELIO, LUNES 24 DE ENERO
SAN FRANCISCO DE SALES, OBISPO FRANCÉS DEL SIGLO XVI-XVII, SANTO DE LA MANSEDUMBRE.

Marcos 3, 22-30: ¿Cómo es mi trato con el demonio?

En aquel tiempo, los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Está poseído por Beelzebul» y «por el príncipe de los demonios expulsa los demonios». Entonces Jesús, llamándoles junto a sí, les decía en parábolas: «¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, ese reino no puede subsistir. Si una casa está dividida contra sí misma, esa casa no podrá subsistir. Y si Satanás se ha alzado contra sí mismo y está dividido, no puede subsistir, pues ha llegado su fin. Pero nadie puede entrar en la casa del fuerte y saquear su ajuar, si no ata primero al fuerte; entonces podrá saquear su casa. Yo os aseguro que se perdonará todo a los hijos de los hombres, los pecados y las blasfemias, por muchas que éstas sean. Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón nunca, antes bien, será reo de pecado eterno». Es que decían: «Está poseído por un espíritu inmundo».
________________________________
MI COMENTARIO

1. Hay gente que no cree en el demonio. Algo curioso, pues lo que vemos de malo en el mundo y en la sociedad es provocado por él, que se sirve de nosotros. Además, en el evangelio se habla clarísimo del demonio; más de 30 veces. Les pasaré el capítulo de mi libro sobre Jesucristo donde hablo del demonio. No vemos al demonio, porque es un ser invisible, no material. Pero es un ser concreto, real. Es el ángel que se rebeló contra Dios y se convirtió en demonio, en ángel malo, rebelde, apóstata. Y a él le siguieron otros ángeles rebeldes, a quienes llamamos demonios.
2. El demonio es el que nos incita y nos invita al pecado: a las blasfemias, las misas negras, las burlas a Dios y a la Virgen, a la pereza, a la ira y rencores, a las mentiras, a la envidia, a la lujuria, a la soberbia, a la crítica, a la gula, a la corrupción, a la infidelidad matrimonial o sacerdotal, a los abusos de todo tipo, a los homicidios y abortos, a la tristeza. Nos incita a todo esto, presentándolo como un bien, nunca como un mal. Él conoce nuestro talón de Aquiles, nuestros puntos flacos. Está también la acción extraordinaria – ¡Dios no lo quiera! -: posesión diabólica, sufrimientos físicos que nos provoca, obsesiones.
3. ¿Cuál debe ser nuestra actitud ante las insidias y provocaciones del demonio? No hacerle caso, invocar a san Miguel arcángel, a la Virgen María, rezar con la Sagrada Escritura, arma que el demonio odia, con el sacrificio y pequeños ayunos. Un medio también importante: no jugar con el demonio y con las cosas del demonio: el juego del vaso o copa; invocaciones al demonio, brujerías, echar las cartas, escuchar música donde se alaba al demonio y se le adora. En algunas piezas musicales en inglés se ha descubierto que, leyendo la canción de atrás para adelante, se daba culto al demonio. ¡Con el demonio no se juega, ni en pintura! Vivamos, sí, muy tranquilos y confiados en Dios, pero vigilemos las 24 horas del día, como nos dice san Pablo, porque el diablo anda rondando, buscando a quién devorar. Resistámosle fuertes en la fe y en el amor a Dios.

Pidamos hoy la intercesión de san Francisco de Sales, que hoy estamos celebrando, para que nos ayude desde el cielo a luchar contra el demonio. Cristo nos dio ejemplo cuando fue al desierto a orar. Allí el demonio le tentó. Pero Jesús no le hizo caso y se defendió con la Palabra, la oración y el ayuno. Les deseo una excelente semana, la última del mes de enero. Y les mando la bendición de Dios, P. Antonio Rivero, L.C.