Evangelio 23 Marzo |Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy

MARTES, 23 DE MARZO

RESUMEN DEL EVANGELIO, MARTES 23 DE MARZO
SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO, OBISPO ESPAÑOL DEL SIGLO XVI, PATRONO DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO.

Datos de la vida de este gran obispo, para que aprendamos de él, especialmente los sacerdotes y obispos: Felipe II, rey de España, al conocer sus grandes cualidades le propuso al Sumo Pontífice para que lo nombrara arzobispo de Lima, Perú. Roma aceptó y envió en nombramiento. Su arquidiócesis tenía dominio sobre Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Bolivia, Chile y parte de Argentina. Medía cinco mil kilómetros de longitud, y en ella había toda clase de climas y altitudes. Abarcaba más de seis millones de kilómetros cuadrados. Tenía 42 años cuando llegó a Lima. se dedicó con todas sus energías a lograr el progreso espiritual de sus súbditos. La ciudad estaba en una grave situación de decadencia espiritual. Los conquistadores cometían muchos abusos y los sacerdotes no se atrevían a corregirlos. Muchos para excusarse del mal que estaban haciendo, decían que esa era la costumbre. El arzobispo les respondió que Cristo es verdad y no costumbre. Y empezó a atacar fuertemente todos los vicios y escándalos. A los pecadores públicos los reprendía fuertemente, aunque estuvieran en altísimos puestos. Las medidas enérgicas que tomó contra los abusos que se cometían, le atrajeron muchos persecuciones y atroces calumnias. El callaba y ofrecía todo por amor a Dios, exclamando, «Al único que es necesario siempre tener contento es a Nuestro Señor». Aprendamos de él.

Del evangelio rescato lo siguiente: MIRAR A CRISTO EN LA CRUZ.

Jn 8,21-30: En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos:«Yo me voy y vosotros me buscaréis, y moriréis en vuestro pecado. Adonde yo voy, vosotros no podéis ir». Los judíos se decían: «¿Es que se va a suicidar, pues dice: ‘Adonde yo voy, vosotros no podéis ir’?». El les decía: «Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba. Vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Ya os he dicho que moriréis en vuestros pecados, porque si no creéis que Yo Soy, moriréis en vuestros pecados».

Entonces le decían: «¿Quién eres tú?». Jesús les respondió: «Desde el principio, lo que os estoy diciendo. Mucho podría hablar de vosotros y juzgar, pero el que me ha enviado es veraz, y lo que le he oído a Él es lo que hablo al mundo». No comprendieron que les hablaba del Padre. Les dijo, pues, Jesús: «Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy, y que no hago nada por mi propia cuenta; sino que, lo que el Padre me ha enseñado, eso es lo que hablo. Y el que me ha enviado está conmigo: no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada a Él». Al hablar así, muchos creyeron en Él.
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MI COMENTARIO

Dios Padre quiso elevar a Cristo en la cruz para que lo contemplemos. ¿Qué vemos?

1. Un palo vertical: Jesús nos trajo la reconciliación con su Padre Dios y nos abrió las puertas del cielo. ¡Gracias, Jesús!
2. Un palo horizontal: Jesús nos trajo la reconciliación con nuestros hermanos.
3. Un cuerpo destrozado y desnudo por tantos golpes de nuestros pecados.
4. Una cabeza con una corona de espinas para purificar nuestros pecados de pensamiento.
5. Una cara golpeada para reparar nuestros pecados de vanidad y presunción.
6. Una boca sedienta y ensangrentada para reparar nuestros pecados de mentira, blasfemia y murmuración.
7. Un costado perforado para reparar nuestros pecados de odio, resentimientos y de malos deseos.
8. Una rodillas taladradas para reparar nuestros pecados de pereza y desidia en la oración.
9. Unas manos clavadas en el madero horizontal para reparar nuestros pecados de violencia, avaricia, tacañería, impureza.
10. Unos pies también clavados en el madero vertical para reparar nuestros pecados al ir por caminos tortuosos.

Miremos a Cristo en la cruz y pidámosle perdón. Les mando la bendición de Dios, P. Antonio Rivero, L.C.