Evangelio 1 Septiembre |Manda con autoridad y poder a los espíritus inmundos y salen

1 de septiembre

RESUMEN DEL EVANGELIO, MARTES 1 DE SEPTIEMBRE, MES DE LA BIBLIA
LUCAS 4, 31-37: exorcismo de Jesús, al echar fuera el demonio de un hombre: En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba. Quedaban asombrados de su doctrina, porque hablaba con autoridad. Había en la sinagoga un hombre que tenía el espíritu de un demonio inmundo, y se puso a gritar a grandes voces: «¡Ah! ¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios». Jesús entonces le conminó diciendo: «Cállate, y sal de él». Y el demonio, arrojándole en medio, salió de él sin hacerle ningún daño. Quedaron todos pasmados, y se decían unos a otros: «¡Qué palabra ésta! Manda con autoridad y poder a los espíritus inmundos y salen». Y su fama se extendió por todos los lugares de la región.
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MI COMENTARIO

Antes de comenzar a comentar este evangelio, quiero que sepan que el Papa Francisco acaba de anunciar lo siguiente: “Desde hoy, 1 de septiembre, hasta el 4 de octubre, celebraremos con nuestros hermanos y hermanas cristianos de diversas Iglesias y tradiciones el ‘Jubileo de la Tierra’, para conmemorar el establecimiento, hace 50 años, de la Jornada de la Tierra”. Llama a cuidar los recursos del planeta con responsabilidad y a que se compartan de manera justa y respetuosa. Recemos también por esta intención del Papa. Y oigan a este respecto las palabras del Papa en este video:

¿Qué podemos aprender de este evangelio?

1. Que el demonio existe, que es fuerte y que está como león rugiente buscando a quién devorar. Y si no estamos atentos, vigilantes, en oración, se nos puede meter no sólo en el cuerpo, sino en nuestros pensamientos, afectos, sentimientos y decisiones. Lo que intenta el demonio es perder nuestra alma y ganarnos para él, para su causa. ¡Cuidado! No juguemos con él, tirando las cartas, jugando al maldito tablero de ouija, invocando a muertos y otras cosas horribles. Con el demonio no se juega ni en pintura.
2. Que Cristo es más fuerte que el demonio. En varias ocasiones vemos en los evangelios. El demonio odia a Cristo, no lo aguanta ni lo tolera. Y Jesús lo hace callar y lo expulsa del cuerpo de esas personas.
3. El demonio tiene dos formas de actuar:
a) Una ordinaria: nos tienta en lo más débil que todos tenemos: el ansia de tener (ambición), el deseo de disfrutar (materialismo y sensualidad), y el anhelo de sobresalir (vanidad).
b) Una extraordinaria: posesión diabólica, donde el demonio se apodera del cuerpo de esa persona. La obsesión diabólica, acometidas repentinas de pensamientos obsesivos y absurdos que pueden llevarnos a la desesperación y al suicidio. Sujeción diabólica, donde se hace un pacto con el demonio. ¡Terrible!

Tenemos todos los medios para no caer en las garras del demonio: oración, confesión, comunión, invocación a María y al arcángel san Miguel. Y cuando hay una posesión diabólica hay que acudir a un sacerdote exorcista autorizado por el obispo, y no con magos ni brujos. Ánimo, amigos. No tengamos miedo: estamos en las manos de Dios y de la Virgen. Les mando a cada uno la bendición de Dios, P. Antonio Rivero, L.C.

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